
Amados hermanos:
Nos encontramos aquí reunidos, en este difícil momento, para despedirnos de nuestra hermana M. No le lloréis, la muerte no es una separación eterna. Decesos como el suyo, no son más que un adelanto a la suerte invariable y predecible que nos espera, al final del camino.
Esta es, igualmente, la oportunidad para confirmar, en nuestros corazones, que no hay accidentes, sólo causalidades. Y si bien la muerte de M., en plena juventud, nos lleva a pensar en un accidente, sabemos que no es así. Hay una mano amorosa que guía y protege, que a veces actúa en modo misterioso...
Descansa, M. Huevo que inspiró ternura, larva traviesa, ninfa de vuelo jovial, adulto rezumbante, comprometido, tenaz.
¡Que la muerte de esta mosca no sea en vano, amados hermanos, que nos sirva de ejemplo para no caer en las tentaciones del cristal! Oh, pero... ¿qué es esto? ¿una artimaña publicitaria? ¿el llamado de la naturaleza?
Bueno, M. ya estuvo. Deja de hacerte la mosca muerta, aunque seas mosca. Hermanos, hermanas, agiten sus alas en señal de gozo y vayan ahora al parque, a la panadería, al puesto de tacos, al pañal del bebé. Nuestro velorio falso ha terminado.
Nos encontramos aquí reunidos, en este difícil momento, para despedirnos de nuestra hermana M. No le lloréis, la muerte no es una separación eterna. Decesos como el suyo, no son más que un adelanto a la suerte invariable y predecible que nos espera, al final del camino.
Esta es, igualmente, la oportunidad para confirmar, en nuestros corazones, que no hay accidentes, sólo causalidades. Y si bien la muerte de M., en plena juventud, nos lleva a pensar en un accidente, sabemos que no es así. Hay una mano amorosa que guía y protege, que a veces actúa en modo misterioso...
Descansa, M. Huevo que inspiró ternura, larva traviesa, ninfa de vuelo jovial, adulto rezumbante, comprometido, tenaz.
¡Que la muerte de esta mosca no sea en vano, amados hermanos, que nos sirva de ejemplo para no caer en las tentaciones del cristal! Oh, pero... ¿qué es esto? ¿una artimaña publicitaria? ¿el llamado de la naturaleza?
Bueno, M. ya estuvo. Deja de hacerte la mosca muerta, aunque seas mosca. Hermanos, hermanas, agiten sus alas en señal de gozo y vayan ahora al parque, a la panadería, al puesto de tacos, al pañal del bebé. Nuestro velorio falso ha terminado.
Jajaja maldito dilema sería el de asistir a un funeral de una mosca, jamás se me hubiera ocurrido. Fuckin niceee!
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ResponderSuprimirQué bueno que no llegó alguien con una bolsa de plástico llena de agua y provocó el caos.
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