Los lobbies de hotel siempre me han intrigado, por no decir, fascinado. Es una mezcla entre nostalgia, lástima, tristeza y emoción. No sé si me puedo explicar. Seguro no. Pero para que me entiendan rápido, es donde pasan las cosas más trascendentes de un viajero. No...no en el cuarto, a veces, pero no siempre.
Al lobby de hotel donde llegas, te registras, las más de la veces, emocionado de que comienza la bonita vacación o cierras un negocio o viajas de trabahajo a una ciudad desconocida o viajas solo y decidiste llegar ahí. Hay encuentros, reencuentros, despedidas, amantes que se dicen adiós, novios que se despiden, parientes que van a bodas. Todo un desfile de personajes de lo más interesantes.
En lo personal, desde pequeña, me gustaba o no un hotel por su lobby. No importa si era el Real de Minas de Guanajuato o el Marriot de Acapulco en aquélla época. Yo me sentía a mis anchas si el lobby me gustaba. Pero, ¿qué era exactamente lo que me gustaba tanto y lo que todavía me fijo?
Iluminación. Definitivo. Que esté iluminado y no que esté a media luz. Detesto que lo quieran hacer moderno a fuerza de meterle como sombras y colores que absorben la luz. Nenene...si, negro pero con lámparas blancas. Nada de que le juego al Philippe Starck con unas lucecitas de halógeno. No tiene porqué ser caro. Hay un hotel muy modesto en Chilpancingo, Guerrero con un lobby impresionante que te hace sentir en casa. Formas limpias, iluminado y, sobre todo, pisos impecables.
Ahora, la segunda cosa que me llama es que como siempre he sido muy metiche, me imagino la de teatros que han de haber presenciado los del registro del hotel. Desde la pinche vieja que está corrigiendo a su marido diciéndole que no, que esa no es la tarjeta, que tienen otra para puntos, que si no tienen un juego de toallas extra, que si les mandan otros kleenex; hasta el señor amante con la señora amante tratándose de ver lo más casual posible. Todo esto pasa en el lobby, 'Mi cielo, dónde te veo eehhh? para nuestra reunioncita que tenemos jijiji ¿donde siempre? ¿en el lobby del hotel?' o 'Como eres tan inútil, y no vas a saber subir al cuarto, te veo en el lobby del hotel que es más fácil'.
Pero toda esta gente está de paso y yo soy una espectadora que construyo historias por lo que la gente hace y actúa. No se dan cuenta que hay quienes estamos del otro lado del escenario, viendo cómo desaprovechan el momento de una vacación, un encuentro amoroso o la vida misma. Por eso, cuando me registro en un hotel, siempre me tomo unos minutos para ver a mi alrededor y comenzar las historias de lobbies...







