jueves, 31 de diciembre de 2009

La jugada de los tiempos perdidos



¡Ay de aquél que siendo Año Nuevo o peor aún Noche Vieja esté leyendo esto! ¿Por qué en lugar de empuñar una cerveza o una copa de vino abres la lap top? No lo sé, pero para que veas que el Korova no falta, aquí está el post de viernes.

Fil se vistió como cada sábado con su uniforme completo del Cruz Azul, playera de Edgardo Fuentes, short oficial, calcetas del primer equipo, vendajes, espinilleras y por su puesto sus tachones Adidas de tacos intercambiables. Para ser la segunda parte de los años 80 su atuendo era un lujo, ¿quién en su sano juicio podía conseguir o comprar el uniforme original de un equipo profesional de futbol? Yo no conocía a nadie más. Pero era más lujo que se ataviara así para jugar en el pasillo que queda enmedio del parque de Pilares, a un lado de los juegos infantiles, con una docena de crudos y trasnochados que le pegábamos a la cáscara en jeans y ropa sucia del día anterior. Es más, el que se ajuareaba mucho llegaba en pants de esos que el resorte ya perdió su tensión y hay que agarrarlos con una mano mientras se ejecuta un dribbling, so pena de acabar como Mario Moreno enseñando las tepalcuanas al chutar.

Eso a Fil y sus hermanos, que también iban de tacos y toda la cosa a cascarear, no les importaba, ellos armaban su equipo y nos retaban inútilmente a las retas y salían invariblemente a lo dos tantos a calentar la banca de los perdedores.

Pero Fil, feroz goleador miope incomprendido, que las redes no beneficiaban con sus mieles, no cesaba en su intento de marcar y un día lo consiguió. Tomó el balón rebanado por su carnal el Memorias desde la portería y con el huaracheo titubeante de sus pies sobre tachones en una superficie más dura que una loseta caracoleó para quitarse al Faz en un movimiento digno de un salmón en la boca de un oso. Él mismo iba narrando la jugada paso a paso, "Se quita a uno, avanza, enfrenta al segundo". Entre nosotros comenzó a cundir el desconcierto, no podíamos creer lo que veíamos, Fil que también era conocido como Pierucci (no Perucci) por su afición celeste, estaba destroncando como Diego ante Inglaterra. Luego pasó con un puntapie apresurado y andar de señora que baja del camión al buen Girese, su primo que de no ser por su labio leporino le habría advertido que ya era demasiado. La lonja de Pierucci, sus pálidas piernas, y sus ojos como de terrorista chiíta ya no podían parar, había olido el aroma del gol y como gran blanco sacó las fauces. "¡Burla al tercero!, ¡uno más!, enfrenta al portero!" Solito se gritaba como poseído, el último escollo era su otro hermano, el Chez, quien con guantes, rodilleras y suéter de Zelada (pirata, claro) se arrodilló, aplaudió y le pidió a su brother que le pusiera el balón en la manos, pero no fue así, Fil Perucci pateó un punterazo fulminane que casi le arranca la cabeza y salió despavorido gritando "¡Goooooooooooool, golaaaaaaaaaaaazo!",... pero un momento, algo no cuadraba.

Pierucci nunca se dio cuenta que él era del equipo de Faz, de Girese y de Chez, ¡se burló a todo su equipo! y nosotros, sus rivales lo veíamos con cara de ¿y este loco?. Simón no se tentó el corazón para gritarle entre risas, "Colega, es para el otro lado, ese fue autogol". Sobra decir que nos cagamos de lo risa durante minutos y que Fil enojadísimo se jalaba los pelos, porque su obra maestra, su golazo había sido una burrada, tanto así que cogió sus cosas, su mochila y su balón (porque el balón era suyo) y se fue corriendo al metro echándonos ojos de pistola.

La jugada fue bautizada por el Saimon como "la jugada de los tiempos perdidos" en honor a la tan gustada narración beisbolera del Mago Septién en referencia al revire a segunda que hacía Valenzuela con los Dodgers, y es un tema prohibido frente a Fil. Cuando lo recordamos vuelve a agarrar sus cosas para irse y dejarnos con la palabra en la boca tal y como cuando anotó su "golazo".

4 comentarios:

  1. La jugada de los tiempos perdidos. El post del año perdido.

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  2. Jajajaja... terrrible ese cabrón!! FYI: yo conozco a otro que en esa misma época tenía el mismo ajuar... nomás que con el 6 de Armando Romero y en talla extra small. ¿Ya sabes quién era?

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  3. esos errores dificilmente se superan jajaja entonces andare por acá los viernes, que conste! suerte martincillóóóóóó

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  4. pppffff...jajaja...qué bueno que tengo amigos muy conocedores del júrgol...porque yo ni jota!

    Leerte los viernes es una verdadera delicia...más con este pinche frío de -15C...ya ví que todos se andan quejando con sus 5 graditos...

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